En este libro, Azorín reúne una serie de textos breves donde reflexiona con su estilo característico —sobrio, contemplativo y minucioso— sobre el paso del tiempo, la memoria y la vida cotidiana. A través de escenas aparentemente simples, el autor construye una mirada melancólica y precisa sobre la existencia, propia de la Generación del 98. Es una obra de observación fina y prosa elegante, ideal para lectores que disfrutan de la introspección y la literatura de atmósfera.
Editorial: Salvat (Biblioteca Básica)

