Obra fundamental del pensamiento contemporáneo sobre violencia de género, donde Rita Segato analiza las raíces simbólicas, culturales y políticas de la violencia contra las mujeres. Desde un enfoque interdisciplinario, la autora propone comprender la violencia como un fenómeno estructural ligado al poder y al patriarcado, aportando claves críticas para el debate académico y social en América Latina.

