En este libro, Luis Mey reflexiona sobre el acto de escribir como una experiencia de transformación personal. A medio camino entre el ensayo y la crónica íntima, el autor explora la identidad del escritor, el proceso creativo, las dudas, la disciplina y el vínculo entre vida y literatura. Una mirada honesta y directa sobre qué significa sentarse a escribir y descubrir que, en ese gesto, uno deja de ser exactamente el mismo.

